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Legado de Jesucristo

El legado de Jesucristo

¿Qué es un legado?

El legado se refiere a la herencia, influencia o impacto que una persona, organización o evento deja en otros después de su paso. Puede ser positivo o negativo.

En un sentido más amplio, el legado puede incluir:

1. Logros y contribuciones: Lo que una persona ha logrado o contribuido en su vida o carrera.

2. Influencia en otros: El impacto que una persona ha tenido en la vida de otros, ya sea a través de su trabajo, su enseñanza o su ejemplo.

3. Recuerdos y tradiciones: Los recuerdos y tradiciones que se transmiten de una generación a otra.

4. Impacto en la sociedad: El cambio o influencia que una persona o organización ha tenido en la sociedad en general.

Legado es un término derivado del vocablo latino legātum. En el lenguaje cotidiano, la idea hace referencia a los elementos materiales o simbólicos que una persona deja a sus sucesores.

El legado puede asociarse a una herencia. Se trata de aquello que un individuo transmite a otros sujetos, por lo general sus descendientes, discípulos, aprendices, etc. En algunos casos esa transmisión es voluntaria y concreta, aunque también el legado puede constituirse mediante el ejemplo y los valores éticos de alguien, inspirando a ser imitados.

Jesucristo, nos dejó un legado profundo y duradero en la humanidad y cómo creyentes, debemos imitarle si decimos amarle y tenerle como nuestro Señor.


Juan 13:12-15

Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó su manto, y sentándose {a la mesa} otra vez, les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y tenéis razón, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os lavé los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.



 A continuación, veremos algunos aspectos clave de su legado, junto con versículos bíblicos relevantes que nos guiarán a lograrlo:

1. Amor y compasión:

- Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Y amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mateo 22:37-40, Levítico 19:18).

- "Benditos sean los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia" (Mateo 5:7).

Un creyente sin amor al otro, es un creyente sin amor a Dios. Recordemos que hasta los demonios creen y tiemblan. Creer implica obediencia y esta obediencia se refleja y manifiesta en el fruto del Espíritu Santo obrando en nosotros. En Santiago 2:19-20 dice Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Más quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?

2. Perdón y reconciliación:

- Perdonen, y se les perdonará (Lucas 6:37-38).

- Si alguien pecare contra ti, ve y reprende a ese hombre entre tú y él solo (Mateo 18:15).

- 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (Mateo 6:14-15)

Un creyente que no perdona, es un creyente que no ha entendido la obra de la cruz, y por eso tampoco la ha recibido realmente en su vida; pues si tiene a aquel que todo nos perdonó, es porque el perdón de Dios también está en él, para que aquellos que le han ofendido desde su humanidad y naturaleza caída, también puedan recibir del perdón de este creyente, sin importar que no merezcan su perdón. Nosotros tampoco somos merecedores del perdón de Dios, sin embargo, hemos sido perdonados por Dios a través de Cristo, quién como sabemos, Jesucristo siendo inocente, pagó por nosotros al recibir el castigo de nuestras faltas.

3. Humildad y servicio:

- "El que quiera ser grande entre ustedes, será su servidor" (Mateo 20:26-28).

- "No he venido para ser servido, sino para servir y dar mi vida en rescate por muchos" (Mateo 20:28).

Un creyente que no sabe servir, es un creyente que no tiene el carácter de Cristo. Cristo es el mayor servidor de todos, por eso es el más grande en el reino de los cielos.

4. Fe y confianza en Dios:

- Si tienen fe como un grano de mostaza, podrán decir a este monte: 'Quítate de aquí y vete allá', y se quitará" (Mateo 17:20).

- No se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán, ni por su cuerpo, qué vestirán (Mateo 6:25-34).

Un creyente que vive su vida con la paz de Dios, manifiesta no solo su confianza en Dios, sino que también da testimonio público de la fidelidad de Dios, muchas veces sin tener que hablar.

33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Mateo 16:33) 

Esto lo dice Jesús en un contexto de angustia, pero al mismo tiempo, de esperanza donde promete su Espíritu Santo, el Consolador que estaría con nosotros y su promesa está cumplida y permanecerá con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

 


5. Justicia y equidad:

- No juzguen, para que no sean juzgados (Mateo 7:1-2).

- Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22:21).

La palabra de Dios nos enseña, que Jesús es el Rey de justicia, y al nosotros pertenecer a su reino, de justicia, la justicia debe ser una permanente  e innegociable manera de vivir para el creyente.

6. Esperanza y vida eterna:

- Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí (Juan 14:6).

- La fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1).

No hay nada más desesperanzador que un cristiano sin esperanza, porque ¿Cómo estar desesperanzado cuando hemos conocido la esperanza segura y fiel?

En Romano 12:12, Pablo nos exhorta dentro de un pasaje muy conocido llamado comúnmente como "Los deberes cristianos" a permanecer gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 13 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad. Es decir, la esperanza no es ausencia de tribulaciones, sufrimientos o necesidades, sino más bien, que, a pesar de eso, tendremos la actitud de saber que Cristo es nuestra esperanza y que, a través de nosotros, Cristo también puede ser la esperanza para alguien más.

La esperanza segura según la Biblia se refiere a la confianza y seguridad que tienen los creyentes en las promesas de Dios. Esta esperanza no se basa en ilusiones o deseos, sino en la fidelidad y poder de Dios para cumplir sus promesas.

En Hebreos 10:23, se nos anima a "mantener firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió para llevarla a cabo". Esto significa que podemos confiar en que Dios cumplirá sus promesas, y que nuestra esperanza en Él es segura.

La esperanza segura también se relaciona con la resurrección de Jesucristo, quien demostró su poder para vencer la muerte y ofrecer vida eterna a los que creen en Él. Esta esperanza nos da la seguridad de que podemos reunirnos con nuestros seres queridos que han fallecido, y que sobre todo y principalmente, tendremos un futuro glorioso en la presencia de Dios, y que nada en este mundo podrá separarnos del amor de Dios y sus promesas (Romanos 8:35-39)

Entendemos así, que la esperanza segura según la Biblia, es la confianza y seguridad que tenemos en las promesas de Dios, basada en su fidelidad y poder para cumplirlas.



En resumen, el legado de Jesús se centra en:

- Amar y servir a Dios y al prójimo.

- Perdonar y reconciliarse con los demás.

- Vivir con humildad y servicio.

- Tener fe y confianza en Dios.

- Buscar justicia y equidad.

- Encontrar esperanza y vida eterna en Él.



Equipos sin chismes

“𝗟𝗼𝘀 𝗖𝗵𝗶𝘀𝗺𝗲𝘀 𝗻𝗼 𝗺𝗮𝘁𝗮𝗻 𝗲𝗾𝘂𝗶𝗽𝗼𝘀, 𝗹𝗼𝘀 𝗹í𝗱𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗶𝗴𝗻𝗼𝗿𝗮𝗻 𝘀í.” 👇🏻10 formas de cómo un líder debe manejar el chisme  en su equipo (no te saltes la #7):

Un estudio de la Universidad de California descubrió que el 75% de los chismes laborales son neutrales, el 15% desfavorables y el 10% positivos, indicando que la mayoría no aporta valor y puede distraer, afectando la productividad.

1. El chisme destruye la confianza.

El chisme corroe la confianza en un equipo. Cuando se permite, las relaciones se ven afectadas, y el rendimiento también. Como líder, debes tomar un rol activo para erradicarlo antes de que se propague.

2. La comunicación abierta es la clave.

Para evitar los chismes, crea un entorno donde la comunicación abierta sea normal. Los líderes que fomentan la transparencia permiten que los equipos compartan sus pensamientos sin temor a ser malinterpretados.

3. No ignores el impacto del chisme.

Aunque parezca inofensivo, el chisme puede generar un ambiente tóxico que afecta la moral y productividad. No lo dejes pasar por alto. Actúa con rapidez.

4. No defiendas a nadie sin conocer los hechos.

A veces, los líderes caen en la trampa de defender a su gente sin tener toda la información. Asegúrate de tener una visión completa de la situación antes de emitir juicios o dar apoyo.

5. Crea un protocolo para manejar los conflictos.

Prepara a tu equipo para abordar los conflictos directamente, sin recurrir al chisme.

6. Fomenta un ambiente de respeto.

El respeto mutuo es la base para evitar el chisme. Si los empleados se sienten valorados y respetados, no sentirán la necesidad de hablar a espaldas de los demás.

7. Aborda los rumores de inmediato.

Si escuchas un rumor o hablas sobre algo que no es cierto, actúa rápido. Aclarar la situación rápidamente evitará que se propague y, más importante aún, evitará que tu equipo pierda la confianza en ti como líder.

8. No temas hablar de los problemas.

A veces, el chisme aparece porque las personas sienten que no pueden hablar de los problemas abiertamente. Como líder, debes crear un ambiente donde se pueda discutir cualquier tema de manera respetuosa y constructiva.

9. La cultura se construye desde arriba.

El liderazgo establece el tono de la cultura organizacional. Si eres consciente de cómo manejas el chisme y lo haces de manera abierta y directa, tu equipo aprenderá a hacer lo mismo.

10. Celebra la integridad y la honestidad.

Reconoce a los miembros de tu equipo que se comportan de manera ética y honesta. Al reforzar estos comportamientos, ayudarás a reducir la tentación de caer en el chisme.

Un equipo sin chismes es más fuerte y enfocado en el éxito.