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CUANDO LOS EXPERTOS SE EQUIVOCAN
(Es necesario el respaldo de Dios en todo lo
que hacemos, aún en aquello en lo que pensamos que no necesitamos de su ayuda)
No con ejército, ni con fuerza, sino
con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Zacarías 4:6
En todas las áreas existen personas
especializadas en sus profesiones, pero ¿Qué pasa cuando los expertos se
equivocan?
El fabricante del Titanic estaba tan
convencido de su conocimiento, estudio y habilidad y recursos, que aseguraba
que su barco no se hundiría, y pues es lógico que como fabricante tuviera esa
convicción, pues nadie fabrica un barco para que se hunda o naufrague, sino
para que prevalezca sobre las aguas. Todo experto debe dar las garantías de su
producto. Pero su orgullo le jugó una mala pasada.
Sin embargo, a través de este mensaje, quiero
hacer notar que no es malo el conocimiento, las habilidades y logros obtenidos
con nuestra propia fuerza, talentos, capacidades, estudio o investigación; el
detalle radica, cuando ponemos nuestras propias fuerzas y capacidades por
encima de lo que Dios puede hacer, aún sin usar aquello en lo que nosotros nos
consideramos buenos. Para el ser humano, siempre será muy peligroso el querer
robarse la gloria que solo le pertenece a Dios.
Y es que, así como en nuestros días, muchos
expertos se equivocan en sus propios campos de dominio, podemos entender que, en
la palabra de Dios, hubo muchos otros expertos que también se equivocaron.
a) Por ejemplo, cuando Pablo, siendo prisionero,
le fue necesario ser transportado a Roma en barco 10 Les dijo a los
oficiales del barco: «Señores, creo que tendremos problemas más adelante si
seguimos avanzando: tendremos naufragio, pérdida de la carga y también riesgo
para nuestras vidas»; 11 pero el oficial a cargo de
los prisioneros les hizo más caso al capitán y al dueño del barco que a Pablo.
Esto lo puedes leer en el libro de los Hechos
27.
b) Satanás quien es un experto homicida desde el
principio, según leemos en el evangelio de Juan 8:44, pensó que había
vencido por fin al Cordero de Dios, cuando lo vio morir en la cruz del calvario,
pero se equivocó; pues la muerte del Cordero en la cruz del calvario es la
derrota definitiva para Satanás y toda fuerza del mal. El eclipse de
crucifixión, también conocido como la oscuridad de la crucifixión o la
tiniebla de la crucifixión, es un episodio descrito en tres de los evangelios
canónicos en los que el cielo se oscurece durante el día en el momento de la
crucifixión de Jesús.
Al mediodía, la tierra se llenó de oscuridad
hasta las tres de la tarde. A eso de las tres de la tarde, Jesús clamó en voz
fuerte: «Eli, Eli, ¿lema sabactani?», que significa «Dios mío, Dios mío, ¿por
qué me has abandonado?».
Mateo 27:45
c)
Por parte de los
expertos de la fe y la religión del tiempo de Jesús, los fariseos, saduceos y
escribas, quienes eran grandes estudiantes e investigadores de la palabra, no
acertaron en entender que Jesucristo es el Hijo de Dios, el rey prometido. Los
fariseos no acertaron en entender que Jesucristo es el Hijo de Dios, en Juan
9:41 Jesús les respondió: «Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado;
pero ahora, como dicen que ven, su pecado permanece. Los fariseos creían estar
iluminados en el conocimiento, pero andaban en oscuridad por que no habían
tenido en cuenta a Dios. Mucho conocimiento de Dios, pero sin tener en cuanta a
Dios.
d) El carcelero en Filipos, daba garantía con su
propia vida, de que los prisioneros no escaparían, pero se equivocó pues las puertas
fueron abiertas, pero no por ejércitos ni armas, sino por el poder de Dios que
se movía en medio de la adoración de Pablo y Silas en la cárcel. Esto trajo mucho
más que la liberación de los presos en la cárcel, pues trajo liberación para
los presos en el espíritu, como por ejemplo el propio carcelero y su familia,
quienes creyeron en Dios.
Sin embargo,
a pesar de estas importantes historias que evidenciaron equivocaciones de los
expertos, quiero que hoy profundicemos en una historia, donde el líder de un
ejército toma decisiones que parecen contrarias a lo que un experimentado
militar haría.
Esto lo
leemos en Jueces capítulo 7
Gedeón derrota a los madianitas
7 Levantándose, pues, de mañana
Jerobaal (El que combate contra Baal=señor o amo), el cual es Gedeón, y todo el
pueblo que estaba con él, acamparon junto a la fuente de Harod («terror». Fuente cerca de
Jezreel, en el valle situado entre el pequeño Hermón y el monte de Gilboa (Jue.
7:1; 2 S. 23:25). Hoy se llama Aín Jalud, al norte de la actual Israel. Este es
el mismo lugar, donde los Mongoles vieron por primera vez una derrota
importante, la cual fue del puño y pulso de los Mamelucos egipcios); y tenía el campamento de los
madianitas al norte, más allá del collado de More, en el valle.
2 Y Jehová dijo a Gedeón: El
pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su
mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha
salvado. 3 Ahora, pues, haz pregonar en oídos del
pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde
el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y
quedaron diez mil.
4 Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es
mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te
diga: Vaya este contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no
vaya contigo, el tal no irá. 5 Entonces llevó el
pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas
con su lengua como lame el perro, a aquel pondrás aparte; asimismo a cualquiera
que se doblare sobre sus rodillas para beber. 6 Y
fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca,
trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas
para beber las aguas. 7 Entonces Jehová dijo a
Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y
entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno
a su lugar. 8 Y habiendo tomado provisiones para el
pueblo, y sus trompetas, envió a todos los israelitas cada uno a su tienda, y
retuvo a aquellos trescientos hombres; y tenía el campamento de Madián abajo en
el valle.
9 Aconteció que aquella noche
Jehová le dijo: Levántate, y desciende al campamento; porque yo lo he entregado
en tus manos. 10 Y si tienes temor de descender,
baja tú con Fura tu criado al campamento, 11 y
oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al
campamento. Y él descendió con Fura su criado hasta los puestos avanzados de la
gente armada que estaba en el campamento. 12 Y los
madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente estaban tendidos en el valle
como langostas en multitud, y sus camellos eran innumerables como la arena que
está a la ribera del mar en multitud. 13 Cuando
llegó Gedeón, he aquí que un hombre estaba contando a su compañero un sueño,
diciendo: He aquí yo soñé un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta
el campamento de Madián, y llegó a la tienda, y la golpeó de tal manera que
cayó, y la trastornó de arriba abajo, y la tienda cayó. 14 Y
su compañero respondió y dijo: Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón
hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas
con todo el campamento.
15 Cuando Gedeón oyó el relato del
sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo:
Levantaos, PORQUE JEHOVÁ HA ENTREGADO el campamento de Madián en vuestras manos. 16 Y
repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones, dio a todos ellos
trompetas en sus manos, y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los
cántaros. 17 Y les dijo: Miradme a mí, y haced como
hago yo; he aquí que cuando yo llegue al extremo del campamento, haréis
vosotros como hago yo. 18 Yo tocaré la trompeta, y
todos los que estarán conmigo; y vosotros tocaréis entonces las trompetas
alrededor de todo el campamento, y diréis: ¡Por Jehová y por Gedeón! 19 Llegaron,
pues, Gedeón y los cien hombres que llevaba consigo, al extremo del campamento,
al principio de la guardia de la medianoche, cuando acababan de renovar los
centinelas; y tocaron las trompetas, y quebraron los cántaros que llevaban en
sus manos(Gedeón
dividió a sus hombres en tres grupos, y les dio trompetas y cántaros vacíos.
Dentro de los cántaros pusieron antorchas encendidas. Si hubieran llevado
sedientos como perros, no hubieran metido antorchas sino que hubieran llenado
los cantaros de agua =-)). 20 Y los tres
escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano
izquierda las teas, y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡Por
la espada de Jehová y de Gedeón! 21 Y se
estuvieron firmes cada uno en su puesto en derredor del campamento; entonces
todo el ejército echó a correr dando gritos y huyendo. 22 Y
los trescientos tocaban las trompetas; y Jehová puso la espada de cada uno
contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyó hasta Bet-sita,
en dirección de Zerera, y hasta la frontera de Abel-mehola en Tabat. 23 Y
juntándose los de Israel, de Neftalí, de Aser y de todo Manasés, siguieron a
los madianitas.
24 Gedeón también envió mensajeros
por todo el monte de Efraín, diciendo: Descended al encuentro de los
madianitas, y tomad los vados de Bet-bara y del Jordán antes que ellos lleguen.
Y juntos todos los hombres de Efraín, tomaron los vados de Bet-bara y del
Jordán. 25 Y tomaron a dos príncipes de los
madianitas, Oreb y Zeeb; y mataron a Oreb en la peña de Oreb, y a Zeeb lo
mataron en el lagar de Zeeb; y después que siguieron a los madianitas, trajeron
las cabezas de Oreb y de Zeeb a Gedeón al otro lado del Jordán.
Un ejército, humanamente hablando,
creeríamos que, entre más armados, preparados y sobre todo, numéricos más fija
sería la victoria. Pero Dios les dice que reduzca sus tropas, solo irían los
que no doblaran sus rodillas al beber el agua (Jueces 7). Esto porque Dios
quería mostrar su gloria y poder, es decir, Gedeón no solamente fue sensible a
la voz de Dios, sino que también fue obediente, a pesar de que esa obediencia
pareciera descabellada para cualquier experto militar.
Por si no me he hecho entender hasta el
momento, termino con este ejemplo: En el bosque todos creían que la liebre la
ganaría la carrera a la tortuga., la liebre y todos en el bosque pensaron que
la tortuga perdería, creían que la liebre la ganaría la carrera a la tortuga.
Todos se equivocaron, menos la tortuga, porque si la tortuga corrió, es porque
en su esperanza, sabía que podía ganar, aunque todo jugara en su contra.
La iglesia debe saber y entender que Dios
pelea por nosotros y que la victoria es del Señor y nosotros con Él venceremos.
Dice el libro de Eclesiastés 9:11
Me volví y vi debajo del sol, que
ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los
sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor;
sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. Yo diría que es el tiempo y el designio de Dios.
Por otra parte,
el libro de Proverbios 21:31, nos da otras luces confirmando lo que
acabamos de leer: El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el
que da la victoria.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos;
el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de
mí nada podéis hacer. Juan
15:5
No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha
dicho Jehová de los ejércitos. Zacarías
4:6
Ubícate siervo: Dios se complace en usarnos, pero Él realmente, no
necesita de nuestra ayuda, tú y yo sí necesitamos de Su ayuda.
Todo lo que hagamos, hagámoslo en el nombre del Señor y para Él.
Cuando hacemos las cosas en el nombre de Dios, las redes se llenan
de peces hasta reventarse.
Cuando hacemos las cosas en el nombre de Dios, podemos cruzar el
mar rojo sin barcos y pasando en seco. Muchas veces, Dios toma un problema que
tienes y lo resuelve con otro problema que también tienes. Es decir, problema
con problema los anula, porque el es Dios. Faraón y el mar fueron eliminados en
un solo movimiento de victoria y poder de Dios para su pueblo.
Cuando hacemos las cosas en el nombre de Dios y esperamos, veremos
derribar el muro sin armas de asalto y con solo guardar silencio y gritar
oportunamente al mandato de Dios.
Cuando hacemos las cosas en el nombre de Dios, aún en medio de
nuestra humanidad en la cual no había esperanza ni salvación para nosotros, como
lo dice el Apóstol Pablo en Romanos 7:24-25 24 ¡Miserable de mí! ¿quién me
librará de este cuerpo de muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor
nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la
carne a la ley del pecado… pero Cristo lo puso a nuestro alcance, es decir
cuando no había esperanza ni salvación para nosotros, Cristo con su obra redentora puso vida plena
y eterna a nuestro alcance.
Toda la gloria sea siempre a nuestro Dios y Señor, de quien es toda la dignidad y la alabanza. Amén.
Grande es mi Poderoso Dios. Peregrinos y Extranjeros
Arrepiéntase:
La palabra arrepentimiento en la Biblia
literalmente significa
"La acción de cambiar de opinión.
Decisión de cambiar de dirección. Volverse del camino que se llevaba”.
Del griego metanoia=Tomar otra dirección.
Cambio de rumbo. Modificar el pensamiento
Del hebreo Shuv= Volverse
En Mateo 3:8
Haced pues, frutos dignos de arrepentimiento
(RV60)
Demuestren con su manera de vivir que se han
arrepentido de sus pecados y se han vuelto a Dios. (NTV)
No es solo lamentarse, sentirse mal o con
remordimiento. Es decir, el arrepentimiento es un dolor verdadero al pecar, y
con ello va acompañado del sincero esfuerzo y anhelo por dejar el pecado.
Romanos 1:18-32 La culpabilidad del hombre
18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda
impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19 porque lo que de Dios se conoce les es
manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque
las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles
desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas,
de modo que no tienen excusa. 21 Pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias,
sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue
entenebrecido. 22 Profesando ser
sabios, se hicieron necios, 23 y
cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre
corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las
concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios
cuerpos, 25 ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las
criaturas antes que, al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus
mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el
uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros,
cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la
retribución debida a su extravío.
28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó
a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29 estando atestados de toda injusticia,
fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios,
contiendas, engaños y malignidades; 30 murmuradores,
detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores
de males, desobedientes a los padres, 31 necios,
desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que
los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que
también se complacen con los que las practican.
El hombre debe reconocer que existe un
Dios al cual deberemos rendir cuentas en algún momento.
La carta a los Romanos fue escrita a
la iglesia radicada en este imperio, por puño del escriba Tercio, pero con las
palabras de Pablo, y la propia inspiración del Espíritu Santo.
Se cree que el primer acercamiento registrado
del evangelio de Jesucristo en Roma nace con aquellos ciudadanos que estando en
Jerusalén, vieron lo acontecido en el día de Pentecostés , lo cual podemos leer
en el libro de los Hechos 2:10.
El propósito de Pablo, en esta carta a
los Romanos, es hacernos saber que, si el hombre obedeciera a la ley de Dios,
no estaría apartado por su pecado y podría estar en comunión permanente con Él.
Sin
embargo, el mismo Pablo, demuestra que nuestra condición caída nos aleja de
Dios, al ir en contra de lo que Dios ha establecido como bueno, y por lo tanto
estamos apartados de él. Y para empeorar nuestra condición caída, nosotros
somos incapaces por nuestro propio mérito, poder o riqueza de justificarnos a
nosotros mismos y de saldar la deuda eterna que nos alcanza como humanidad
caída, pues dice Romanos 3:10-12
10 Como está escrito: No hay justo,
ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien
busque a Dios.12 Todos se desviaron, a una se hicieron
inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Usted
y yo iglesia, no somos buenos, al menos según nos enseña la palabra de Dios.
Recordemos lo que dijo Jesús en el evangelio de Mateo 10:18
Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios.
Entendemos,
según las leyes y normas civiles como ciudadanos, que existe un concepto de ser
bueno y ejemplar para lo que es nuestra sociedad, sin embargo, tampoco podemos
desconocer, que, a lo largo de la historia de la humanidad, estas leyes civiles
y sociales, que se han establecido por el hombre y sus gobernantes, muchas
veces están en contraposición directa a lo que Dios establece en su palabra. Lo
que ocasiona, que, muchas veces obedeciendo algunas leyes civiles del hombre,
nos estamos poniendo en contra misma de Dios y su palabra.
De allí,
la importancia de entender lo que dijeron Pedro y los demás apóstoles:
¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres! Hechos 5:29
1) ¿Qué haremos entonces?
Nosotros no podemos hacer nada, pero por
el amor y misericordia de Dios para con el hombre y su creación, todo no para
allí, ya que, por gracia de Dios, Pablo también atina en presentarnos la única
y perfecta solución para que el hombre pueda ser liberado de la transgresión de
la ley:
LA SOLUCIÓN QUE
PABLO PRESENTA ES JESUCRISTO. ¡ALELUYA!
2) ¿Y cómo es esto?
Es necesario entender lo que Pablo nos
enseña en Romanos 1:16-17:
16 Porque no me
avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree; al judío, primeramente, y también al griego. 17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se
revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
Esto lo podemos enlazar directamente con las palabras que
Pablo nos daría capítulos más adelante en Romanos 10:9, cuando dice:
9 que, si
confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero
con la boca se confiesa para salvación.
Es decir,
cuando confesamos a Cristo como Rey, Salvador y Señor de nuestras vidas,
estamos demostrando que no nos importa el qué dirán y que no nos avergonzamos
de seguir a Cristo, por ello somos salvos, y además al creer en nuestros
corazones sobre el cumplimiento de la justicia de Dios sobre Jesucristo en la
cruz del calvario, estamos entendiendo y teniendo la certeza de que hemos sido
justificados por Cristo delante de Dios Padre.
3) ¿Qué es creer en la justicia de Dios?
a) Es entender que Dios es Santo. 1 Pedro 1:16
porque escrito está:
Sed santos, porque yo soy santo.
b) Es aceptar que Dios en su soberanía como
creador, ha establecido unas leyes
espirituales y naturales que enseñan un orden naturalmente perfecto de las
cosas. Romanos
1:18-32
c) Es reconocer que hemos transgredido la ley de
Dios, por lo tanto, como Él es santo, bueno y poderoso, pero también es justo, cumplidor
de su palabra y no puede negarse a sí mismo, debemos recibir el castigo de
nuestras malas decisiones y acciones.
Romanos 3:23 por cuanto todos
pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.
d) Es aceptar a Jesús, quién es el único camino
para ser reconciliados con el Padre, pues en Cristo se hizo justicia cuando él
recibió el castigo de nuestros pecados.
Juan 3:16 nos expresa De tal manera amó Dios
al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree,
no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Romanos 14:12 nos dice
12 De manera que
cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
Y como ya hemos visto, nosotros por nuestra
propia fuerza no lo podemos hacer, sin embargo, en Cristo, SÍ es posible, en
Cristo es la única manera posible. No hay otra. Recíbele hoy. Dice la frase
popular “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, pero el día de hoy,
para el contexto valioso y también trascendental del arrepentimiento, cambiaría
la frase diciéndote: NO DEJES PARA MAÑANA, LO QUE DESPUÉS NO PODRÁS HACER POR
LA ETERNIDAD: RECIBE HOY A CRISTO EN TU VIDA. NO TE VAYAS SIN ÉL.
e) La justificación de Cristo en nosotros,
no nos exonera de la santificación que debemos permitir por la obra del
Espíritu Santo en nosotros.
Recordemos
lo que ya leímos en Mateo 3:8
Haced
pues, frutos dignos de arrepentimiento (RV60)
Demuestren
con su manera de vivir que se han arrepentido de sus pecados y se han vuelto a
Dios. (NTV)
Un pasaje hermoso, que no debemos dejar pasar en
este mensaje está en Romanos 6:15-20 Siervos de la justicia
15 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo
la gracia? En ninguna manera. 16 ¿No sabéis que, si os sometéis a alguien como
esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del
pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? 17 Pero gracias a Dios, que, aunque erais esclavos
del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual
fuisteis entregados; 18 y
libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. 19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que,
así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la
inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros
miembros para servir a la justicia.
20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la
justicia. 21 ¿Pero qué
fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el
fin de ellas es muerte. 22 Mas
ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis
por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. 23 Porque la paga del pecado es muerte, más la
dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Todos necesitamos de Cristo, no solo los que aún en su
decisión están fuera de él, sino también los que creemos y aseguramos que ya
estamos adentro de él.
Romanos 3:9-31 y
4:1-8
No hay justo
9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros
mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a
gentiles, que todos están bajo pecado. 10 Como está
escrito:
No hay justo, ni aun uno;11 No
hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron
inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. 13 Sepulcro abierto es
su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
14 Su boca está llena de maldición
y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar
sangre;
16 Quebranto y desventura hay en
sus caminos;
17 Y no conocieron camino de paz.
18 No hay temor de Dios delante de
sus ojos.
19 Pero sabemos que todo lo que la
ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y
todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20 ya
que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de
él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
La justicia es por medio de la
fe
21 Pero ahora, aparte de la ley, se
ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los
profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay
diferencia, 23 por cuanto todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados
gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo
Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de
la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por
alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26 con la mira
de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el
que justifica al que es de la fe de Jesús.
27 ¿Dónde, pues,
está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. 28 Concluimos,
pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es
también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a
los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. 31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna
manera, sino que confirmamos la ley.
4 ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la
carne? 2 Porque si
Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con
Dios. 3 Porque ¿qué dice la
Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como
gracia, sino como deuda; 5 más al
que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por
justicia. 6 Como también David
habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin
obras, 7 diciendo:
Bienaventurados
aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y
cuyos pecados son cubiertos. 8 Bienaventurado el varón a quien
el Señor no inculpa de pecado.
¡Usted y yo somos
unos bienaventurados!
Si entendemos
esto, entendemos por qué David aún con todo lo que fue, con todo lo que hizo y
con todo lo que pensó, fue tenido como un hombre conforme al corazón de Dios.
Entendemos cómo
hombres comunes y corrientes en la palabra de Dios, pudieron acercarse y
recibir la gracia de Dios.
4)
¿Qué es el
verdadero arrepentimiento?
I) Santiago 4:6 Arrepentimiento
es acercarse a Dios con humildad.
6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios
resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
II) Hechos 3:19 Arrepentimiento es no limitarse al
remordimiento, sino que realmente haya una evidencia de cambio en nuestro
pensar, hablar y hacer.
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados
vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de
refrigerio.
III) 1 Juan 1:8-10 Arrepentimiento es reconocer nuestra culpa.
8 Si decimos que no
tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en
nosotros. 9 Si confesamos
nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos
de toda maldad. 10 Si decimos que
no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.
IV) Hebreos 11:6 y Mateo 21:22 Arrepentimiento es
tener la fe y la certeza de que Dios existe, nos escucha y puede responder a nuestra
oración
6 Pero sin fe es
imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea
que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo
recibiréis.
V) Isaías 1:18 y Hebreos 4:16 Arrepentimiento
es no tratar de ocultar lo que ya Dios conoce. Acercarnos sin mascaras.
18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si
vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si
fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la
gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
VI) Hebreos 9:27 y Proverbios 27:1 No programes
arrepentirte después, no dilates más recibir tu salvación por medio de Jesús en
este día.
27 Y de la manera que está establecido para los
hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
1No te jactes del día
de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día.
VII) Apocalipsis 7:9-10 y 1 Pedro 2:9 El arrepentimiento es para
todos sin excepción y sin acepción de personas (Romanos 2:11) Es decir que todos deberíamos acercarnos
y todos podemos acercarnos.
9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual
nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban
delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y
con palmas en las manos; 10 y
clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está
sentado en el trono, y al Cordero.
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación
santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de
aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10 vosotros que en
otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro
tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado
misericordia. DE TODO CORAZÓN, ARREPIENTETE HOY, CREE Y RECIBE HOY A
JESUCRISTO.
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